El conflicto del transporte en el AMBA sumó un nuevo capítulo con un principio de acuerdo entre el Gobierno y las empresas de colectivos, que permitió abrir una instancia de negociación para evitar la paralización total del servicio.
Tras días de tensión, reducción de frecuencias y amenaza de paro, el Ejecutivo se comprometió a cancelar las deudas pendientes por subsidios en los próximos días. A partir de esto, se espera que el servicio comience a normalizarse de manera progresiva en más de un centenar de líneas .
Qué acordaron el Gobierno y las empresas
En la reunión, ambas partes coincidieron en avanzar hacia una reestructuración integral del sistema de transporte, con el objetivo de mejorar su funcionamiento y sostenibilidad.
Además, se decidió conformar mesas técnicas de trabajo que permitirán mantener un canal permanente de diálogo entre el Estado y las cámaras empresarias.
Desde el Gobierno informaron que ya se abonó el 60% de los subsidios correspondientes a abril y que se evalúan alternativas para regularizar los saldos pendientes.
Reclamos del sector y posibles cambios
Las empresas insistieron en la necesidad de actualizar los subsidios para cubrir el aumento del gasoil y garantizar el pago de salarios, uno de los principales detonantes del conflicto.
Algunos representantes incluso mencionaron la posibilidad de pagos en bonos y no descartaron futuros aumentos de tarifas, aunque aclararon que ese tema no fue tratado en la reunión.
Multas y advertencias
En paralelo, la Secretaría de Transporte avanzó con controles y sanciones a las empresas que redujeron frecuencias sin autorización. Las multas pueden ir desde 500 hasta 15.000 boletos mínimos.
Además, el Gobierno advirtió que la reiteración de incumplimientos podría derivar en la pérdida de la concesión del servicio.
Expectativa por la próxima reunión
Las partes volverán a reunirse el próximo martes 14 de abril para continuar las negociaciones. Mientras tanto, el foco está puesto en la normalización del servicio, que en los últimos días afectó a millones de usuarios con demoras y largas esperas.
El desenlace del conflicto dependerá de que se concreten los pagos prometidos y de que se logre un acuerdo de fondo que garantice la continuidad del sistema.
