El Fondo Monetario Internacional (FMI) publicó este martes su nuevo informe de Perspectivas de la Economía Mundial, en el que ajustó al alza las proyecciones de crecimiento global, impulsadas por una mejora en el clima comercial internacional y un leve debilitamiento del dólar. El organismo pronostica un crecimiento del 3% para la economía global en 2025, mientras que para Argentina proyecta una recuperación significativa con un aumento del 5,5% del PBI.
Argentina: una proyección optimista, aunque con cautela
En un contexto de inflación global en descenso y una recuperación moderada del comercio, el FMI mantiene su estimación de crecimiento para Argentina en 5,5% para 2025 y 4,5% para 2026. La previsión se sostiene a pesar del escenario interno desafiante, gracias a una expectativa de mayor estabilidad macroeconómica, normalización del mercado cambiario y una reducción paulatina de la inflación.
No obstante, el organismo advierte que la sostenibilidad fiscal y la previsibilidad institucional serán factores determinantes para sostener esa recuperación.
El mundo se acomoda a un nuevo entorno comercial
A nivel global, el FMI mejoró en 0,2 puntos porcentuales su proyección respecto al informe de abril, señalando que la reciente moderación en los aranceles de Estados Unidos contribuyó a aliviar las tensiones comerciales. A pesar de que la política arancelaria estadounidense se mantiene en niveles elevados, el retroceso parcial en las tarifas más agresivas generó un impulso temporal en las exportaciones globales, en particular hacia EE.UU.
Además, el dólar se depreció cerca de un 8% desde enero, lo que mejoró la competitividad de varias economías emergentes, mientras que la expansión fiscal en algunas regiones también sumó dinamismo a la actividad.
Inflación a la baja, pero con riesgos latentes
El informe señala que la inflación mundial continuará su descenso, con un promedio estimado del 4,2% en 2025 y del 3,6% en 2026. Sin embargo, se aclara que en países como Estados Unidos las presiones inflacionarias aún persisten, por lo que el costo de los aranceles podría trasladarse a los consumidores en los próximos meses.
Por otro lado, la volatilidad financiera sigue siendo un factor de riesgo, especialmente en países con alta deuda pública y escaso margen fiscal.
Recomendaciones del FMI: credibilidad, reglas claras y reformas
El economista jefe del organismo, Pierre-Olivier Gourinchas, remarcó que el panorama mundial sigue siendo “incierto y vulnerable”. Por ello, sugirió a los países:
- Fortalecer la independencia de los bancos centrales para asegurar estabilidad monetaria.
- Restaurar el espacio fiscal con medidas graduales y sostenibles.
- Establecer marcos comerciales estables para reducir la incertidumbre y reactivar el comercio.
- Apostar a reformas estructurales que estimulen la productividad y el crecimiento potencial.
En un escenario en el que la geopolítica, el comercio y la inflación seguirán marcando la agenda económica, el FMI hace un llamado a los países a actuar con responsabilidad, previsibilidad y visión de largo plazo.
