El cierre de listas para las elecciones legislativas dejó heridas abiertas en el peronismo bonaerense. Aunque se acordó el uso del sello “Fuerza Patria” en la provincia, la marca aún no convence en muchas provincias del interior y, con el plazo legal para inscribir alianzas a días de vencer, reina la incertidumbre. A eso se suma un nuevo foco de tensión: la amenaza de ruptura de Juan Grabois, y la sospecha de que cuenta con el aval de Cristina Kirchner.
La ex vicepresidenta recibió a Grabois en su domicilio en Recoleta días antes del cierre de listas. El encuentro, secreto pero autorizado por la Justicia, disparó especulaciones en todo el universo peronista. Poco después, el líder de Patria Grande sugirió que podría competir con listas propias, cuestionó duramente la hegemonía de Sergio Massa y afirmó: “Voy a ser candidato en la provincia, sí o sí. ¿Con lista propia o con Fuerza Patria? Eso lo decidirán los genios que manejan la rosca.”
Unidad tambaleante y gobernadores incómodos
Pese a los intentos por consolidar un frente único bajo la etiqueta “Fuerza Patria”, aún hay al menos tres gobernadores que dudan en adoptar la marca. Entre ellos estarían Raúl Jalil (Catamarca), Gildo Insfrán (Formosa), Sergio Ziliotto (La Pampa) y Gerardo Zamora (Santiago del Estero). Fuentes del massismo, La Cámpora y el entorno de Axel Kicillof reconocen que no hay acuerdos cerrados y que podría haber excepciones provinciales sin la nueva denominación.
El cierre de listas en la provincia de Buenos Aires, en tanto, fue traumático. Se necesitaron dos cortes de luz y varios episodios de tensión interna, que incluyeron enfrentamientos verbales y hasta físicos, según confirmaron protagonistas del proceso.
¿Una jugada de Cristina?
En el kirchnerismo evitan referirse al tema, pero el entorno de Axel Kicillof y Sergio Massa sospecha que Grabois podría estar operando como ariete de Cristina Kirchner, para condicionar el armado final y reinsertarse como factor determinante. La situación recuerda su participación en las PASO de 2023, cuando compitió con el respaldo de CFK.
La posibilidad de una ruptura electoral preocupa al peronismo: una división de listas en la provincia o en CABA podría favorecer a La Libertad Avanza, que lidera las encuestas. Una medición reciente de Rubikón Intel dio casi 10 puntos de ventaja a LLA frente a Fuerza Patria en Buenos Aires.
Cruces en redes y campaña fragmentada
El propio Grabois fue duro con Massa: “No puedo aceptar dócilmente que el espacio peronista lo hegemonice alguien que le hizo daño a Bergoglio.” Y agregó que mide más que Massa, lo que intensificó el malestar.
Desde el massismo, Sebastián Galmarini lo cruzó por X: “¿Pensás ir por afuera para dividir el voto y que gane Milei? Quizás ese sea tu objetivo.”
Mientras tanto, la campaña avanza con fotos de Massa, Kicillof y CFK en afiches de “Fuerza Patria”, pero sin una estructura nacional consolidada y con las bases del interior dudando.
A solo una semana del cierre de alianzas (7 de agosto) y diez días del cierre de listas (17 de agosto), el peronismo enfrenta una elección donde no solo arriesga bancas: también se juega la supervivencia de su unidad.
