La muerte de Maitena, la adolescente de 14 años que había desaparecido en Merlo y fue hallada sin vida en General Las Heras, continúa generando conmoción y mantiene abierta una investigación atravesada por múltiples interrogantes.
Mientras avanzan las pericias, se conocieron detalles clave sobre sus últimas horas, marcadas por un recorrido solitario y una serie de mensajes que abren nuevas hipótesis.
La última vez que la vieron
Maitena llegó a la Escuela Secundaria N°16 como cualquier otro día, pero no ingresó. Según sus compañeras, dijo que se sentía mal y se retiró. Ese fue el último contacto directo con su entorno.
Horas más tarde, cámaras de seguridad la registraron caminando sola por distintas zonas de Merlo. Luego fue vista en la estación Kilómetro 34,5 de la línea Sarmiento, donde abordó un tren rumbo a Las Heras.
El recorrido terminó en un descampado de esa localidad, donde fue encontrada sin vida. De acuerdo con los primeros informes, no presentaba signos de violencia.
Cartas, mails y planificación
Uno de los elementos más impactantes del caso es lo hallado en su vivienda: al menos nueve cartas de despedida dirigidas a familiares, junto con correos electrónicos programados para enviarse en fechas posteriores.
Además, dejó su celular con la contraseña anotada, lo que permitió a los investigadores acceder rápidamente a su contenido.
Estos indicios refuerzan la hipótesis de una posible planificación previa, aunque su entorno asegura que no había manifestado señales claras de angustia extrema.
Las dudas sobre posibles contactos
En un primer momento surgieron versiones sobre contactos con personas desconocidas, incluso del exterior, que podrían haber influido en la adolescente.
Sin embargo, fuentes cercanas a la investigación aclararon que hasta el momento no existen pruebas concluyentes que confirmen esa línea.
La causa, en manos de la UFI N°8, sigue analizando dispositivos y comunicaciones para reconstruir el contexto completo.
Dolor en la comunidad
El caso generó un fuerte impacto en la comunidad. Durante la búsqueda, vecinos y familiares se movilizaron intensamente, y tras conocerse el desenlace, las muestras de dolor se multiplicaron.
Compañeros y amigos la recordaron como una joven alegre, participativa y muy querida, lo que profundiza la conmoción por lo ocurrido.
La investigación continúa y se espera que las pericias aporten claridad sobre un caso que, por ahora, deja más preguntas que respuestas.
