Greenpeace irrumpió en el Congreso con una protesta en altura contra la reforma de la Ley de Glaciares

Una protesta sorpresiva de Greenpeace generó tensión este miércoles por la mañana en las inmediaciones del Congreso de la Nación Argentina, cuando un grupo de activistas escaló el Monumento de los Dos Congresos para rechazar el tratamiento de la reforma de la Ley de Glaciares.

El episodio se produjo poco después de las 6, cuando al menos dos manifestantes lograron treparse a la estructura —de más de 13 metros de altura— y desplegar una bandera con el mensaje: “Diputados, no traicionen a los argentinos”. En simultáneo, otros integrantes de la organización permanecieron en la base del monumento con carteles que advertían: “La Ley de Glaciares no se toca”.

La intervención activó un importante operativo de seguridad en la zona. Participaron efectivos de la Policía de la Ciudad, bomberos y unidades especiales, que cercaron el perímetro con patrulleros y autobombas. Uno de los puntos más delicados fue la presencia de activistas en altura, lo que obligó a desplegar maniobras para intentar descenderlos de forma segura.

En total, nueve personas participaron de la protesta y fueron demoradas por orden de la Fiscalía. Tras el operativo, quedaron a disposición de la Justicia.

Una acción planificada y amplificada en redes

Según la reconstrucción oficial, los manifestantes lograron ingresar al área enrejada de la plaza y utilizaron arneses para sostenerse en la parte superior del monumento, lo que dificultó su remoción inmediata. La acción fue acompañada por una fuerte difusión en redes sociales, una estrategia habitual de la organización para amplificar el impacto y visibilizar el reclamo.

El trasfondo: el debate por la Ley de Glaciares

La protesta se produjo en la antesala del debate en Diputados sobre posibles modificaciones a la Ley de Glaciares, una normativa clave para la protección de los recursos hídricos en el país.

Desde sectores ambientalistas advierten que los cambios podrían habilitar actividades en zonas sensibles y comprometer reservas estratégicas de agua dulce. En ese contexto, la manifestación buscó presionar a los legisladores y reinstalar el tema en la agenda pública en un momento decisivo.