Investigación por la muerte de Mila Yankelevich: el Gobierno echa a funcionario de Secretaría de Transporte

Tras la tragedia náutica en la Bahía de Biscayne, en Miami, que le costó la vida a Mila Yankelevich (7), nieta de Cris Morena, y a la adolescente Erin Victoria Ko Han (13), el Gobierno argentino confirmó este viernes la desvinculación de un funcionario de la Secretaría de Transporte. La medida fue tomada en medio de versiones cruzadas sobre el rol de la Argentina en la investigación internacional del siniestro.

El Ejecutivo pidió la renuncia del Capitán Marcelo Covelli, quien hasta ahora se desempeñaba como director de investigación de sucesos marítimos en la Junta de Seguridad en el Transporte (JST), organismo que depende del Ministerio de Economía. Según fuentes oficiales, Covelli habría difundido información incorrecta sobre la supuesta participación directa de la JST en la investigación del accidente ocurrido el lunes 28 de julio en Miami.

Desde el Gobierno aclararon que la participación de la Argentina en el proceso es estrictamente técnica y limitada. La JST actúa como “Estado con Intereses de Consideración”, dado que hubo víctimas argentinas —entre ellas Mila Yankelevich— pero no tiene a su cargo la conducción de la pesquisa ni puede iniciar un expediente judicial propio.

“La investigación se encuentra a cargo de la Guardia Costera estadounidense (USCG) y la Argentina participa, a través de la JST, en el intercambio de información para asegurar una investigación objetiva, imparcial e independiente”, explicaron voceros oficiales. En ese sentido, se descartó la existencia de una investigación paralela por parte del Estado argentino.

El objetivo de la JST es brindar acompañamiento técnico a los familiares de las víctimas, garantizando acceso a datos verificados y confiables durante el desarrollo del proceso, sin interferir en la jurisdicción de Estados Unidos.

La remoción de Covelli se produjo luego de una jornada marcada por versiones encontradas sobre el alcance del rol argentino en el caso, lo que generó preocupación tanto en ámbitos oficiales como entre los allegados a las víctimas.

El hecho sigue siendo investigado por las autoridades estadounidenses, quienes ya realizaron controles como test de alcoholemia a las tripulaciones involucradas, mientras continúa la reconstrucción técnica del accidente.