El secretario general de la UOCRA, Gerardo Martínez, confirmó que la Confederación General del Trabajo (CGT) se pronunciará en contra del borrador de reforma laboral elaborado por Federico Sturzenegger y enviado por el Gobierno al Congreso. La central obrera definirá este jueves los pasos a seguir en una reunión del consejo directivo.
Martínez, representante de la CGT en el Consejo de Mayo, criticó con dureza el enfoque del proyecto oficial.
“Naturalmente no podemos aceptar este planteo porque pretende quitar derechos y desarticular estructuras del derecho individual y colectivo”, advirtió el dirigente durante la jornada del miércoles.
Según explicó, el borrador elaborado por el Gobierno contiene modificaciones que, a juicio de los sindicalistas, “no tienen relación con las necesidades reales de los trabajadores” y responden a “una postura ideológica muy extrema”.
Malestar en la CGT y reclamo por falta de diálogo
La conducción sindical viene expresando su malestar por la dinámica del Consejo de Mayo, espacio donde –señalan– no se habilitó una negociación real. Martínez incluso se ausentó de la última reunión, gesto que buscó evidenciar el descontento del sector.
“Dentro del Consejo de Mayo, que es consultivo y no vinculante, no hubo oportunidad de discutir en profundidad temas de política laboral ni tributaria”, remarcó el líder de la UOCRA.
Frente a este escenario, la mesa chica de la CGT se reunirá este mediodía para analizar el texto final de la reforma y definir una estrategia de acción. No se descartan medidas de fuerza si el Gobierno avanza con la versión actual del proyecto sin incorporar los cambios solicitados.
Expectativa por la publicación del proyecto definitivo
El texto oficial de la reforma laboral aún no fue difundido públicamente, aunque desde el Ejecutivo confirmaron que ya está redactado y será enviado al Congreso tras el regreso de Javier Milei de su viaje a Oslo.
La CGT aguardará la revisión final antes de anunciar su postura oficial, pero Martínez dejó claro que el tono del borrador conocido hasta ahora genera profunda preocupación en el sindicalismo.
