La guerra en Medio Oriente volvió a impactar en los mercados internacionales y el precio del petróleo retomó su tendencia alcista tras una breve baja provocada por declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. El crudo había retrocedido momentáneamente luego de que el mandatario sugiriera que el conflicto podría resolverse rápidamente, pero la calma duró apenas un día y los valores volvieron a subir.
Durante las últimas jornadas, el barril de Brent, referencia internacional, llegó a rozar los 120 dólares ante el temor de una interrupción en el suministro global. Tras el mensaje de Trump, el precio cayó por debajo de los 90 dólares, regresando a niveles previos al inicio de la guerra.
Sin embargo, el alivio fue breve. En medio de la continuidad de los bombardeos y la escalada del conflicto entre Irán, Estados Unidos e Israel, el petróleo volvió a repuntar. Este miércoles el Brent cotizaba cerca de 91 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) se ubicaba alrededor de 87 dólares, con subas cercanas al 4% durante la jornada.
Uno de los principales focos de preocupación para los mercados es el estrecho de Ormuz, una ruta marítima clave ubicada entre Irán y Omán por donde circula aproximadamente una quinta parte del petróleo mundial.
La tensión en esa zona genera temores sobre posibles interrupciones en el transporte de energía, lo que explica gran parte de la volatilidad en los precios del crudo desde que comenzó el conflicto.
El tránsito por ese paso marítimo se vio seriamente afectado debido al riesgo de ataques a embarcaciones. De hecho, el ejército estadounidense informó que atacó 16 embarcaciones iraníes que estaban colocando minas cerca del estrecho, una situación que elevó aún más la tensión en la región.
Funcionarios de la administración de Donald Trump incluso analizaron la posibilidad de desplegar escoltas navales para buques comerciales con el objetivo de proteger el tránsito de petróleo y gas.
El impacto del encarecimiento del crudo ya comenzó a trasladarse al precio de los combustibles. En Estados Unidos, la gasolina registró su undécimo día consecutivo de subas, acumulando un incremento cercano al 20% desde el inicio de la guerra.
El diésel mostró una suba aún mayor y llegó a ubicarse en 4,83 dólares por galón, lo que representa un aumento de aproximadamente 28% desde que comenzaron los enfrentamientos.
A pesar de la volatilidad internacional, los activos argentinos mostraban un comportamiento positivo en Wall Street. Varias acciones locales que cotizan en Nueva York registraban subas impulsadas por el rebote de los mercados globales.
Entre los ADR argentinos se destacaban los avances de Central Puerto (+7,2%), Edenor (+5,9%), Loma Negra (+5,1%), Pampa Energía (+4,4%), Telecom Argentina (+4,7%), Grupo Supervielle (+4,8%) y Grupo Financiero Galicia (+4%).
En el caso de Banco Macro, el avance rondaba el 2,9%, mientras que YPF operaba prácticamente estable cerca de los 36,7 dólares por ADR. La excepción entre las principales compañías era MercadoLibre, que registraba una baja cercana al 1,5%.
En el mercado de deuda, los bonos soberanos en dólares también mostraban leves subas, acompañando la mejora del apetito por riesgo en los mercados emergentes.
En ese contexto, el riesgo país argentino, medido por el índice de J.P. Morgan, se ubicaba en torno a los 550–559 puntos básicos, luego de retroceder en las últimas jornadas tras haber estado cerca de los 600 puntos durante los momentos de mayor tensión internacional.
