La Organización de las Naciones Unidas expresó este martes su preocupación formal por la operación militar de Estados Unidos en Venezuela, al advertir que la acción “socavó un principio fundamental del derecho internacional” y podría profundizar la crisis humanitaria que atraviesa el país sudamericano.
El pronunciamiento fue realizado en Ginebra por Ravina Shamdasani, portavoz del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, quien recordó que ningún Estado puede amenazar o utilizar la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de otro país.
La declaración se conoció luego de que fuerzas especiales de Estados Unidos llevaran adelante un operativo en Venezuela que incluyó bombardeos en distintos puntos de Caracas y culminó con la detención del presidente Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores.
Críticas a la justificación de Washington
Shamdasani cuestionó los argumentos esgrimidos por Washington para justificar la intervención, basados en el historial de violaciones a los derechos humanos del gobierno venezolano.
“La rendición de cuentas por las violaciones de derechos humanos no debe lograrse mediante una intervención militar unilateral que viola el derecho internacional”, sostuvo.
La funcionaria recordó que la oficina de Derechos Humanos de la ONU viene denunciando desde hace más de una década el deterioro sostenido de la situación venezolana y advirtió que la escalada militar podría agravar aún más ese escenario. “Existe una preocupación real de que la inestabilidad y la mayor militarización empeoren la situación en el terreno”, señaló.
Alerta humanitaria
Desde el plano humanitario, la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU informó que cerca de ocho millones de personas, aproximadamente una cuarta parte de la población venezolana, requieren asistencia urgente.
En tanto, el ACNUR indicó que hasta el momento no se detectaron nuevos desplazamientos masivos fuera del país, aunque aclaró que la situación es monitoreada de manera permanente. “Seguimos de cerca los movimientos transfronterizos”, afirmó su portavoz Eujin Byun.
Las agencias del sistema de Naciones Unidas aseguraron que están preparadas para apoyar operaciones de emergencia y protección de personas desplazadas, en caso de que la crisis se profundice.
Repercusiones internacionales
En paralelo al pronunciamiento de la ONU, Francia, Alemania, Italia, Polonia, España y el Reino Unido difundieron una declaración conjunta en la que reclamaron el respeto a la Carta de las Naciones Unidas y respaldaron a Dinamarca frente a recientes declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump sobre Groenlandia.
El documento europeo remarcó que solo Dinamarca y Groenlandia pueden decidir sobre los asuntos que les conciernen, y recordó que el país nórdico integra la OTAN junto a Estados Unidos, además de mantener acuerdos bilaterales de defensa.
Mientras tanto, la intervención en Venezuela sigue generando tensión diplomática y preocupación internacional, en un contexto de fuerte fragilidad política y social en la región.
