La fiscalía de Avellaneda dispuso la excarcelación de los simpatizantes chilenos que habían sido detenidos tras los graves disturbios en el estadio Libertadores de América durante el partido por la Copa Sudamericana 2025.
La violenta noche en Avellaneda sumó un nuevo capítulo con la liberación de los 104 hinchas de la Universidad de Chile que habían sido arrestados luego de los incidentes frente a Independiente. La decisión fue tomada por la UFIJ N°4 poco antes de la medianoche del jueves, lo que permitió que los simpatizantes recuperaran la libertad tras haber sido trasladados a distintas comisarías.
En un primer momento se había comunicado que los detenidos serían presentados a audiencia recién este viernes por la mañana, pero sorpresivamente la Comisaría 4ª de Avellaneda–Sarandí comenzó las excarcelaciones pasada la medianoche. Allí se encontraban alojados 35 de los hinchas trasandinos, mientras que el resto había sido distribuido en otras dependencias.
En total fueron liberados hombres y mujeres de entre 18 y 56 años, incluidos dos hospitalizados por lesiones que, pese a su gravedad inicial, no comprometían su vida. La causa en la que estaban implicados había sido caratulada como “Resistencia a la autoridad, lesiones leves, lesiones graves y daño”.
La intervención de Azul Azul S.A., concesionaria que administra la Universidad de Chile, resultó determinante. José Ramón Correa, abogado y directivo de la institución, declaró a la prensa chilena: “Acá no hay finales felices, solo menos tristes. Nuestro compromiso es cuidar al club y a su gente, y por eso nos quedaremos hasta que todos puedan regresar a Chile”.
Reacción de Gabriel Boric
El presidente de Chile, Gabriel Boric, también se pronunció en redes sociales sobre la liberación:
“Me informa el ministro Álvaro Elizalde que la fiscalía acaba de decretar la libertad de 104 detenidos de la Universidad de Chile que permanecían en comisarías en Argentina. Seguiremos trabajando por erradicar la violencia en los estadios y, a la vez, defendiendo los derechos de nuestros compatriotas”, escribió a la 1:43 de la madrugada del viernes 22.
Los disturbios de la noche del miércoles en Avellaneda dejaron un fuerte impacto tanto en Argentina como en Chile, abriendo un nuevo capítulo en la discusión sobre la violencia en el fútbol sudamericano y el rol de las instituciones deportivas frente a los desbordes de sus hinchadas.
