La ciudad de Pawtucket, en el estado de Rhode Island (Estados Unidos), atraviesa horas de profunda conmoción tras el tiroteo ocurrido durante un partido juvenil de hockey sobre hielo que dejó tres muertos, incluido el atacante.
El hecho se produjo el lunes por la tarde en la Dennis M. Lynch Arena, en el marco del tradicional “Senior Night”, una jornada en la que se homenajea a estudiantes que finalizan el ciclo escolar. Lo que debía ser una celebración familiar se transformó en una escena de pánico cuando un hombre abrió fuego desde las tribunas.
Un ataque dirigido en medio de un evento escolar
De acuerdo con las autoridades locales, el agresor fue identificado como Robert Dorgan, de 56 años. Según confirmó la jefa de la Policía de Pawtucket, el ataque no fue al azar, sino que estuvo dirigido contra integrantes de su propia familia.
El saldo fue devastador: dos víctimas fatales —entre ellas un hijo del atacante— y tres personas heridas de gravedad que permanecen internadas. El propio Dorgan murió en el lugar tras dispararse.
Testigos relataron que los primeros disparos generaron confusión y que muchos asistentes pensaron inicialmente que se trataba de petardos o ruidos externos, hasta que la situación se volvió evidente y el público intentó resguardarse.
Conflictos familiares y antecedentes
La investigación judicial apunta a reconstruir el trasfondo personal del atacante. Según registros judiciales, Dorgan atravesó un proceso de transición de género en los últimos años y utilizaba también el nombre de Roberta Esposito. Ese período coincidió con un divorcio conflictivo y disputas familiares por la custodia de sus hijos.
Documentos del expediente de divorcio, iniciado en 2020 y concluido en 2021, mencionan diferencias irreconciliables y fuertes tensiones en el entorno familiar. Además, existían denuncias previas por conflictos y amenazas, que no prosperaron judicialmente.
Fuentes policiales confirmaron que el atacante tenía antecedentes de problemas de salud mental. Una de sus hijas declaró públicamente tras la tragedia que su padre “estaba muy enfermo desde hacía tiempo”.
Publicaciones en redes y señales previas
Horas antes del tiroteo, el agresor había realizado publicaciones en redes sociales con mensajes ambiguos y de tono alarmante. Investigadores analizan ahora su actividad digital para determinar si existían señales claras de un posible desenlace violento.
Las autoridades señalaron que el ataque fue el resultado de un conflicto doméstico que se trasladó a un espacio público, lo que agravó su impacto social.
Impacto en la comunidad
Las ligas escolares suspendieron partidos y actividades deportivas en señal de duelo. El municipio activó protocolos de contención psicológica para estudiantes, docentes y familiares que presenciaron el ataque.
El alcalde de Pawtucket expresó su consternación y destacó que el hecho ocurrió en un ámbito educativo, frente a jóvenes y familias, lo que profundiza el trauma colectivo.
Violencia armada y debate público
El episodio vuelve a colocar en el centro del debate la violencia con armas de fuego en Estados Unidos. Si bien las autoridades aclararon que se trató de un hecho con motivaciones familiares y no de un ataque indiscriminado, el escenario —un evento escolar— reavivó la preocupación por la seguridad en espacios públicos.
La investigación continúa para esclarecer la secuencia exacta de los disparos y determinar si existieron advertencias previas que no fueron detectadas a tiempo.
