Los días finales de “El Mencho”: enfermedad, aislamiento y el operativo que selló su caída

La muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), dejó al descubierto cómo transcurrieron sus últimas horas antes del operativo que terminó con su vida en Tapalpa, Jalisco.

Según trascendió tras la confirmación oficial, el capo narco atravesaba un marcado deterioro de salud y vivía bajo un creciente estado de paranoia, convencido de que era seguido por agencias estadounidenses en coordinación con el gobierno mexicano.


Enfermedad y cerco de inteligencia

De acuerdo con fuentes vinculadas a la investigación, la Drug Enforcement Administration (DEA) había logrado penetrar su entorno más cercano mediante escuchas e intercambio de información con autoridades federales mexicanas.

El líder criminal padecía problemas renales y hepáticos sin tratamiento adecuado. Sin acceso a hospitales privados ni posibilidad de exposición pública, dependía de atención médica precaria en instalaciones controladas por su propia organización.

En sus últimos meses, se desplazaba constantemente entre escondites rurales en el estado de Jalisco, especialmente en zonas cercanas a la Laguna de Sayula, un área montañosa de difícil acceso.


Cambios constantes y miedo a la captura

Pese a que las autoridades estadounidenses le atribuían una fortuna multimillonaria y una estructura operativa global, su vida cotidiana estaba lejos del lujo.

No podía viajar en avión, aparecer en restaurantes ni asistir a eventos públicos. Cambiaba de residencia cada pocos días, rotaba escoltas y utilizaba disfraces para evitar ser identificado. Dormía poco y viajaba de madrugada por caminos rurales para reducir el riesgo de detección.

El círculo de seguridad también se había reducido. En su entorno creían que existía una suerte de “equilibrio tácito” que evitaba una ofensiva directa para no desatar un estallido de violencia mayor. Esa percepción habría influido en su decisión de permanecer en Tapalpa con menor custodia de la habitual.


El operativo final

Con información compartida por la DEA y el Departamento de Justicia de Estados Unidos, fuerzas federales mexicanas desplegaron un operativo de precisión.

Cuando fue rodeado, intentó resistir junto a su grupo de seguridad. El intercambio de disparos fue intenso, pero la superioridad táctica de las fuerzas especiales inclinó la balanza.

Herido de gravedad, fue evacuado por aire hacia Ciudad de México. Sin embargo, su estado físico deteriorado y las heridas sufridas en el enfrentamiento le impidieron sobrevivir.


Un final marcado por el aislamiento

El hombre que durante años encabezó una de las organizaciones criminales más violentas y expansivas del continente terminó sus días refugiado en zonas rurales, con salud debilitada y bajo una presión constante.

Su muerte desató una ola de violencia en distintas regiones del país y abrió interrogantes sobre la reorganización interna del CJNG y el posible reacomodamiento del mapa del narcotráfico en México.