La líder de la oposición venezolana María Corina Machado aseguró que su coalición política está preparada para asumir el gobierno de Venezuela tras la captura y traslado a Estados Unidos del expresidente Nicolás Maduro. “Estamos listos para gobernar y el pueblo ya ha elegido”, afirmó en una entrevista con una cadena estadounidense.
Las declaraciones marcan un giro en el tono de Machado, que en los últimos días pasó de celebrar el rol de Donald Trump en la caída de Maduro a expresar un reclamo político directo hacia Washington. Según interpretan analistas, la dirigente comienza a mostrar impaciencia ante la falta de respaldo explícito de la Casa Blanca a la oposición venezolana.
Machado sostuvo que no existe un vacío de poder y que la legitimidad política ya fue expresada en las elecciones presidenciales de 2024, donde la oposición —con Edmundo González Urrutia como candidato— obtuvo una victoria que, según denuncias, fue desconocida por el chavismo. “El pueblo ya decidió y nosotros estamos listos y dispuestos a servir”, remarcó.
Reclamo implícito a Trump
Las palabras de la dirigente opositora fueron leídas como una respuesta directa a Trump, quien evitó reconocer públicamente a la coalición opositora como autoridad legítima y toleró la asunción interina de Delcy Rodríguez, una de las figuras centrales del régimen chavista.
Machado fue crítica con esa situación y advirtió que Rodríguez no representa un cambio real en Venezuela. A su vez, dejó en claro que cualquier intento de impulsar nuevas elecciones debería considerarse solo como una alternativa secundaria, ya que —según insistió— el mandato popular ya fue otorgado hace más de un año.
Un mensaje más internacional que interno
En ese contexto, la líder opositora reconoció que su mensaje está dirigido más a la comunidad internacional, y en especial a Estados Unidos, que al poder político que aún permanece en Caracas. “Tenemos liderazgo, legitimidad y un plan para gobernar”, afirmó, al tiempo que reclamó que se respete la voluntad expresada en las urnas.
Mientras tanto, el escenario venezolano continúa dominado por estructuras del chavismo residual, con el foco de Washington puesto principalmente en el acceso al petróleo y la estabilidad regional. Frente a ese panorama, María Corina Machado busca posicionarse como la figura central de una transición que, por ahora, sigue envuelta en incertidumbre.
