Máxima tensión en una cárcel de Santa Fe: hallaron una excavación secreta en un pabellón de presos peligrosos

Un operativo sorpresa realizado durante la madrugada en la Unidad Penitenciaria Nº 11 de Piñero encendió las alarmas dentro del Servicio Penitenciario luego de que agentes descubrieran una excavación clandestina y un arma blanca casera en un pabellón donde se alojan internos de alta peligrosidad.

El hallazgo ocurrió durante una requisa de rutina desarrollada entre la medianoche y las primeras horas del domingo. Según informaron las autoridades, el descubrimiento llevó al cierre preventivo del sector ante la sospecha de un posible intento de fuga.

Durante la inspección en un patio externo del penal, el personal detectó en la zona de baños una excavación de aproximadamente 40 centímetros de ancho, 50 de largo y unos 70 centímetros de profundidad.

El pozo, que aún se encontraba en etapa inicial, despertó sospechas inmediatas entre los agentes penitenciarios. Además, en el mismo operativo se secuestró un arma blanca de fabricación casera de cerca de 40 centímetros de longitud.

Tras el procedimiento, la Secretaría de Asuntos Penales del Ministerio de Justicia y Seguridad de Santa Fe ordenó la clausura preventiva del pabellón mientras avanzan las pericias y las actuaciones internas para determinar el alcance del presunto plan de escape.

El operativo contó con la participación de personal penitenciario y efectivos del Grupo de Operaciones Especiales Penitenciarias (GOEP), en el marco de controles sorpresivos implementados en distintas unidades carcelarias de la provincia.

La secretaria de Asuntos Penales, Lucía Masneri, explicó que estos procedimientos forman parte de un esquema de seguridad reforzado dentro del sistema penitenciario.

“Las requisas a familiares, la revisión mediante escáner y las inspecciones aleatorias y sorpresivas en los pabellones forman parte de los distintos anillos de control”, sostuvo la funcionaria.

Además, adelantó que el Gobierno provincial incorporará nuevas unidades penitenciarias en los próximos meses, entre ellas el complejo conocido como “El Infierno”, con el objetivo de reforzar la seguridad y evitar episodios de riesgo dentro de las cárceles santafesinas.

“Se terminó la etapa en la que los presos hacían lo que querían mientras la sociedad padecía las consecuencias”, afirmó Masneri.

Desde el Ministerio de Justicia y Seguridad remarcaron que el episodio volvió a poner en evidencia la importancia de mantener controles permanentes y requisas sistemáticas para prevenir posibles fugas y situaciones de violencia dentro de los penales.