Mientras espera la llamada de Donald Trump para viajar a firmar el nuevo acuerdo comercial con Estados Unidos, Javier Milei acelera negociaciones con la oposición por las reformas laboral y tributaria y ordena cambios de último minuto dentro de su Gabinete, marcado por tensiones entre Santilli y Bullrich.
Un giro geopolítico que sacude al Mercosur
La semana política volvió a quedar atravesada por los anuncios de la Casa Blanca sobre un entendimiento comercial entre Argentina y Estados Unidos. Aunque aún no tiene fecha de firma, el acuerdo —celebrado por todo el oficialismo— ya generó revuelo en la región por su impacto directo sobre las reglas del Mercosur.
Si bien no llega a ser un tratado de libre comercio pleno por las limitaciones del bloque, incluye sectores estratégicos: productos farmacéuticos, minerales, carne, inversiones en inteligencia artificial, energía atómica y recursos naturales. La “letra chica” sigue en negociación y persiste la duda de si el acuerdo deberá pasar por los congresos de ambos países.
Milei aguarda la comunicación de Trump para viajar a cerrar la negociación y avanzar en la implementación del pacto.
Reformas y tensiones políticas hacia las extraordinarias
En paralelo, el Presidente ordenó acelerar las conversaciones con gobernadores y bloques opositores por las reformas laboral y tributaria, además del Presupuesto 2026, que el Gobierno busca aprobar en sesiones extraordinarias.
Para eso incorporó a Diego Santilli como nuevo ministro del Interior, con la misión explícita de destrabar acuerdos políticos y recomponer puentes con sectores que mostraban resistencia.
El enredo por el DNU y el control de áreas sensibles
La jura de Santilli estuvo atravesada por un escándalo inesperado: un DNU que, por “error” o por disputa interna, trasladaba el Renaper y Migraciones al Ministerio de Seguridad que maneja Patricia Bullrich. El cambio desató un fuerte malestar dentro del Gabinete.
Horas después, Casa Rosada anunció que corregirá el decreto y devolverá esos organismos al Interior, donde históricamente funcionaron. La marcha atrás desactivó parcialmente la interna, pero expuso la puja por el manejo de bases de datos sensibles de toda la población.
Bullrich y Monteoliva: poder en disputa
Aunque Milei define los cambios, Patricia Bullrich mantiene influencia y espera conservar control sobre áreas clave cuando asuma Alejandra Monteoliva como su sucesora el 10 de diciembre. El traspaso de Migraciones, finalmente frenado, había sido uno de los puntos más fuertes de la discusión interna.
Sectores del PRO, incluido Cristian Ritondo, también presionaron para que Santilli recuperara ese control.
Reacomodamiento del organigrama
La reestructuración no terminó allí. Entre los cambios que definió el Presidente:
- Se dividirá la Secretaría de Turismo y Deportes:
- Turismo pasará a la Jefatura de Gabinete, bajo Manuel Adorni.
- Deportes quedará en Interior, bajo Santilli.
- La Secretaría de Ambiente también pasará a la órbita de Adorni.
- Se analiza crear una Secretaría Parlamentaria dentro del Interior para coordinar negociaciones con el Congreso.
Detrás de escena, la mano de Santiago Caputo continúa siendo determinante en la arquitectura política del gobierno.
Un Gobierno en movimiento permanente
La corrección del DNU calmó momentáneamente las tensiones, pero la reorganización interna dejó en claro que el Gabinete de Milei sigue en proceso de redefinición. Mientras tanto, el avance del acuerdo con Estados Unidos y las reformas clave marcarán la agenda política de las próximas semanas.
