El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que su gobierno está “destruyendo por completo el régimen terrorista de Irán” en medio de la escalada militar que enfrenta a Washington y a Israel con el gobierno de Teherán. Las declaraciones llegan en un contexto de ataques cruzados con misiles y drones y con el bloqueo casi total del estrecho de Ormuz, una situación que está impulsando una fuerte suba del precio del petróleo a nivel global.
Trump afirmó que la ofensiva contra Irán se desarrolla en varios frentes: militar, económico y político, con el objetivo de debilitar la estructura del poder iraní y evitar que el país avance en el desarrollo de armas nucleares y misiles de largo alcance.
La declaración se produce mientras continúan los bombardeos coordinados entre Estados Unidos e Israel contra instalaciones estratégicas iraníes, entre ellas bases militares, centros tecnológicos y objetivos vinculados al programa nuclear.
En respuesta, Irán lanzó ataques con misiles y drones contra posiciones israelíes y bases estadounidenses en Medio Oriente, lo que elevó la tensión regional y alimentó el temor a una guerra más amplia en la región.
Trump sostuvo que la ofensiva avanza “muy rápidamente” y defendió la estrategia de presión total sobre Teherán para obligar al régimen a cambiar su comportamiento o aceptar negociaciones.
El impacto en el petróleo y el estrecho de Ormuz
Uno de los factores que más preocupa a la comunidad internacional es el bloqueo casi total del estrecho de Ormuz, un paso estratégico por donde circula cerca del 25% del petróleo que se comercia en el mundo.
Las restricciones al tránsito marítimo y la incertidumbre geopolítica provocaron que el precio del barril de crudo supere nuevamente los 100 dólares, generando presión sobre los mercados energéticos y las economías de todo el mundo.
La decisión de Trump que beneficia a Rusia
En medio de esta escalada y del aumento del precio del petróleo, Trump adoptó una medida que generó sorpresa en el escenario internacional: autorizó temporalmente que terceros países vuelvan a comprar petróleo ruso.
La restricción había sido impuesta durante el gobierno de Joe Biden como respuesta a la invasión de Rusia a Ucrania en 2022, con el objetivo de limitar los ingresos del Kremlin por exportaciones energéticas.
La flexibilización de esas sanciones permitiría que el petróleo ruso regrese con mayor fuerza al mercado internacional, lo que podría contribuir a moderar el precio del crudo.
Sin embargo, analistas advierten que la medida también implica un beneficio económico directo para el gobierno de Vladimir Putin, ya que aumentaría los ingresos de Rusia por exportaciones de energía.
Según estimaciones citadas por medios internacionales, el país podría recibir hasta 150 millones de dólares adicionales por día si se amplía la compra de petróleo ruso.
Un conflicto con impacto global
Mientras Trump insiste en que la ofensiva contra Irán está debilitando rápidamente al régimen de los ayatolás, especialistas en política internacional advierten que el conflicto podría extenderse y generar consecuencias imprevisibles en la región.
Irán cuenta con una población de más de 90 millones de habitantes y un importante arsenal militar, además de una red de aliados regionales que podría ampliar el alcance del enfrentamiento.
En este contexto, la comunidad internacional sigue con preocupación la evolución del conflicto, no solo por el riesgo de una guerra regional, sino también por su impacto en los mercados energéticos y en la economía mundial.
