Ovación histórica: Donald Trump fue aclamado en la Knesset tras el acuerdo que liberó a los rehenes de Hamas

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, fue ovacionado de pie este lunes por los legisladores israelíes reunidos en la Knesset, tras la liberación de los últimos 20 rehenes con vida que permanecían en poder del grupo islamista Hamas desde los ataques del 7 de octubre de 2023.

La sesión parlamentaria se convirtió en un homenaje espontáneo al mandatario norteamericano, considerado el principal artífice del histórico acuerdo de paz que puso fin a más de dos años de conflicto entre Israel y Hamas. Los aplausos se extendieron durante varios minutos, mientras Trump saludaba a los presentes junto al primer ministro Benjamin Netanyahu.

Un acuerdo que cambió el rumbo del conflicto

Horas antes, Hamas había concretado la entrega de los rehenes al Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), que los trasladó hacia territorio israelí, donde fueron recibidos por médicos y miembros del Ejército. Entre los liberados hay tres ciudadanos argentinos, que ya se reencontraron con sus familias en hospitales de Tel Aviv.

El operativo fue supervisado por las fuerzas israelíes apostadas en Gaza, que permanecen en alerta tras la ofensiva militar iniciada en 2023. Al mismo tiempo, la Cruz Roja Internacional coordinó el traslado de 2.000 prisioneros palestinoshacia la prisión de Ofer, cerca de Ramala, para ser liberados en el marco del canje acordado.

La respuesta de Trump y la agenda internacional

Durante su discurso en la Knesset, Trump aseguró que la liberación de los rehenes “marca el inicio de una nueva era de esperanza y cooperación” en Medio Oriente. “Cuando las naciones eligen la paz por encima del odio, la humanidad entera gana”, afirmó.

Tras su visita al Parlamento israelí, el mandatario estadounidense participará de una cumbre internacional en Sharm el-Sheikh, Egipto, donde se buscará consolidar el alto el fuego y avanzar hacia un proceso político más amplio para la reconstrucción de Gaza.

El acuerdo, mediado por Estados Unidos con apoyo de Egipto, Catar y Jordania, fue celebrado por gran parte de la comunidad internacional, que lo calificó como un paso decisivo hacia la estabilidad regional.