Alerta máxima por la salud de Bastián: confirmaron fracturas de cráneo y sigue en terapia intensiva

La situación médica de Bastián, el nene de 8 años que resultó gravemente herido tras un violento choque en la zona de La Frontera, en Pinamar, continúa siendo extremadamente delicada. En el último parte oficial, los médicos confirmaron que el niño presenta múltiples fracturas de cráneo, además de las severas lesiones internas que ya motivaron dos cirugías de urgencia desde el día del accidente.

Actualmente, el menor permanece internado en terapia intensiva en el Hospital Materno Infantil Victorio Tetamanti, a donde fue trasladado en un vuelo sanitario de emergencia desde Pinamar debido a la complejidad de su cuadro clínico.

El último parte médico y el estado neurológico

Según informó el Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires, tras lograr estabilizarlo, el equipo médico pudo avanzar con estudios de alta complejidad. Las tomografías realizadas en cráneo, columna cervical, tórax y abdomen confirmaron un diagnóstico preocupante: fracturas múltiples en el cráneo, lo que obligó a la intervención inmediata del servicio de neurocirugía.

Como parte del tratamiento, los especialistas colocaron una válvula de monitoreo de presión intracraneal, con el objetivo de controlar posibles aumentos de presión que puedan comprometer aún más su estado neurológico. El procedimiento se realizó sin complicaciones, aunque los médicos aclararon que las próximas horas serán determinantes para evaluar la evolución y la eventual necesidad de una nueva cirugía.

El traslado aéreo y el operativo sanitario

La derivación de Bastián a Mar del Plata se concretó luego de intensas evaluaciones médicas en el hospital de Pinamar. Su estado inicial era tan inestable que durante varias horas se descartó cualquier traslado por el riesgo vital que implicaba.

Finalmente, una vez compensado, se activó un operativo sanitario especial que incluyó ambulancias de alta complejidad, custodia policial y un avión sanitario. El vuelo se vio demorado por una tormenta que afectaba la zona costera, pero logró despegar y aterrizar cerca de las 17.40 en la Base Naval de Mar del Plata, desde donde fue trasladado de inmediato al hospital bajo código rojo.

Las cirugías previas y la gravedad abdominal

El foco inicial de mayor riesgo estuvo en la zona abdominal. Tras el accidente, Bastián ingresó al hospital de Pinamar en estado crítico con una lesión severa en el hígado, lo que obligó a una cirugía inmediata para contener una hemorragia interna mediante un packing hepático.

Al día siguiente, debió ser sometido a una segunda intervención debido a un cuadro de inestabilidad hemodinámica, ya que su sistema circulatorio no lograba mantener un flujo sanguíneo adecuado hacia los órganos vitales. Recién después de esa cirugía se consideró viable su traslado a un centro de mayor complejidad.

El accidente en La Frontera de Pinamar

El siniestro ocurrió en uno de los sectores de mayor circulación de vehículos recreativos durante la temporada de verano. Según la reconstrucción policial, un UTV tipo Can-Am colisionó de frente con una camioneta Volkswagen Amarok.

Bastián fue hallado inconsciente en el lugar, con un traumatismo grave, mientras que un hombre de 30 años que lo acompañaba sufrió heridas en el rostro. La causa fue caratulada como “lesiones culposas” y continúa bajo investigación judicial para determinar responsabilidades y condiciones de circulación en la zona.

La intervención clave de una pediatra que estaba de vacaciones

Uno de los momentos más dramáticos del episodio fue la asistencia inicial brindada por Melina Santillán, una pediatra tucumana que se encontraba de vacaciones en Pinamar. Fue la primera profesional de la salud en asistir al niño.

“Cuando lo vi, estaba en coma, pálido, cianótico y apenas respiraba”, relató la médica, quien junto a bomberos inició maniobras de reanimación ante la demora de la ambulancia. Según explicó, el niño presentaba signos claros de shock hipovolémico, producto de una importante pérdida de sangre.

Expectativa y acompañamiento familiar

Desde su ingreso al hospital marplatense, Bastián permanece bajo estricta vigilancia médica y acompañado permanentemente por sus padres y familiares, quienes también reciben contención psicológica por parte del equipo de salud.

Los profesionales remarcaron que el cuadro sigue siendo crítico y que cada parte médico será clave para definir los próximos pasos del tratamiento. Mientras tanto, la familia y toda la comunidad continúan pendientes de la evolución de un niño que pelea por su vida desde aquel lunes en La Frontera de Pinamar.