Los primeros resultados de la autopsia realizada al soldado del Ejército Argentino encontrado muerto dentro del predio de la Quinta de Olivos indicarían que se trató de un suicidio, según información preliminar que manejan los investigadores judiciales.
El joven, identificado por sus iniciales R.A.G., tenía 21 años y cumplía funciones de seguridad cuando fue hallado con un disparo en la cabeza dentro del perímetro de la residencia presidencial. El hecho ocurrió durante la madrugada del martes y activó de inmediato los protocolos de seguridad y judiciales.
La investigación quedó a cargo de la jueza federal Sandra Arroyo Salgado, quien ordenó la realización de pericias a la Policía Federal y supervisa el avance de la causa.
Resultados iniciales de la autopsia
La autopsia fue practicada este miércoles en la Morgue Judicial de la calle Viamonte, en el barrio porteño de Balvanera. Aunque el informe final aún no fue concluido, los primeros datos forenses señalarían la existencia de signos compatibles con un autodisparo, lo que refuerza la hipótesis de suicidio.
Fuentes judiciales confirmaron que la familia del soldado reconoció el cuerpo y una carta hallada en el lugar, en la que el joven habría dejado constancia de los motivos personales que lo llevaron a tomar la decisión. Los familiares reciben actualmente contención psicológica y médica, según indicaron desde la Fiscalía.
La causa cuenta con la intervención del fiscal Federico Iuspa, quien trabaja en conjunto con el juzgado para determinar con precisión las circunstancias del hecho.
El arma y el escenario del disparo
En el lugar fue encontrado un fusil FAL, arma reglamentaria de alto calibre. Especialistas señalaron que, en este tipo de casos, el espacio reducido de las garitas de vigilancia suele dificultar la escena pericial.
De acuerdo con expertos en criminalística, los autodisparos con armas largas suelen presentar trayectorias específicas, como disparos intraorales o submentonianos, consideradas las posiciones más frecuentes en estos contextos, aunque no excluyentes.
Otro de los puntos bajo análisis es la presencia de residuos de disparo en las manos, una prueba clave en la investigación. Peritos indicaron que, en casos de armas largas como el FAL, este examen puede arrojar resultados negativos sin que ello descarte un suicidio.
Por qué nadie habría escuchado el disparo
Uno de los interrogantes que surgieron tras el hecho fue cómo un disparo de un arma de gran potencia pudo no ser advertido de inmediato dentro de un predio altamente custodiado.
Especialistas explicaron que factores como la ubicación del personal, el contexto sonoro, la posible distancia entre puestos y si la garita estaba abierta o cerrada, pueden influir en la percepción del ruido. En ese sentido, remarcaron que no es inusual que un disparo no sea identificado como tal en tiempo real.
Investigación en curso
Desde el juzgado federal remarcaron que, si bien los datos preliminares apuntan a un suicidio, la investigación continúa abierta hasta contar con el informe pericial completo y el cierre formal de todas las diligencias.
Cualquier confirmación oficial definitiva será comunicada exclusivamente por la Justicia.
