El Gobierno nacional convocó a Fate y al Sutna a una audiencia virtual de conciliación tras el anuncio del cierre definitivo de la planta de Virreyes, en el partido bonaerense de San Fernando. La intervención oficial busca abrir un canal de diálogo entre la empresa y el sindicato luego de una decisión que encendió la alarma en el sector y dejó en vilo a más de 900 trabajadores.
El encuentro fue impulsado desde la Casa Rosada y está previsto para las 12.30 de este miércoles. La intención es acercar posiciones y explorar alternativas en medio de un conflicto que escala con el paso de las horas.
Movilización y tensión en la planta
Mientras se aguarda el resultado de la audiencia, empleados de la compañía permanecen movilizados dentro y en los alrededores del predio industrial. En el lugar se desplegó un operativo policial preventivo, ante la concentración de trabajadores que reclaman una respuesta concreta frente al cierre.
Desde el techo de la fábrica, delegados y operarios enviaron un mensaje público: “Fate no tiene ninguna crisis. El grupo Madanes tiene un holding económico para aguantar una crisis y los trabajadores no. Estamos adentro y vamos a permanecer acá hasta que tengamos una respuesta positiva al justo reclamo de los compañeros”.
El comunicado de la empresa
La compañía informó oficialmente que “cesa la actividad en su planta industrial de Virreyes, partido de San Fernando, provincia de Buenos Aires”, decisión que atribuyó a “cambios en las condiciones de mercado”.
En el documento, el directorio destacó la trayectoria de más de ocho décadas de la firma, su perfil exportador y su liderazgo en inversión y desarrollo tecnológico. También recordó que fue pionera en la producción de neumáticos radiales para la industria automotriz local y el único fabricante nacional de neumáticos radiales para transporte, con presencia en mercados de Europa, Estados Unidos y América Latina.
La convocatoria oficial se da en un contexto de fuerte debate por la reforma laboral y de creciente tensión entre el Gobierno, el sector industrial y los sindicatos, en un escenario que ahora queda abierto a la negociación.
