Industrias bajo presión: algunas ya subieron precios por la suba del dólar y otras revisan sus listas

El aumento del dólar en las últimas semanas encendió alarmas en el sector industrial argentino. En un contexto marcado por la caída del consumo interno, la apertura a las importaciones y la suba del costo energético, muchas empresas comenzaron a trasladar a precios sus nuevos costos. Otras, en tanto, esperan para ajustar sus listas, mientras evalúan el impacto de la volatilidad cambiaria.

El titular de Industriales Pymes Argentinas (IPA), Daniel Rosato, confirmó que en su planta de papel tisú ya aplicaron aumentos del 5%. “No nos dan los números. Subieron los insumos, la energía, y todo esto afecta la góndola. Pero los primeros en sufrirlo somos los que producimos”, afirmó. En especial, destacó los efectos del aumento sostenido de tarifas en sectores electrointensivos, donde algunas empresas ya enfrentan facturas de energía que pasaron de $50 millones a $100 millones.

En ese sentido, el Gobierno nacional intentó atenuar los efectos con la Resolución 1119/2025, publicada este lunes, que prorroga hasta fin de año los descuentos en tarifas eléctricas para empresas de alto consumo.

Por su parte, el presidente de ADIBA, Silvio Zurzolo, anticipó que podrían “empezar a verse aumentos” en los precios industriales. Sin embargo, alertó que la prioridad debería ser sostener el nivel de ventas. “Si la gente no tiene plata en el bolsillo, no se puede vender”, explicó. Además, advirtió sobre el riesgo que representa la creciente entrada de productos importados.

En paralelo, varias cadenas de supermercados ya fueron notificadas de aumentos en productos alimenticios, de limpieza e higiene personal, con subas de entre el 4% y el 9%. Algunas ya adelantaron que rechazarán esos aumentos. En los comercios de cercanía, mientras tanto, se esperan subas del 3% en lácteos y productos de tocador, y la industria panadera prevé incrementos de hasta el 10% en insumos clave como las grasas.

Desde Quilmes aseguraron que, al menos por ahora, no han experimentado aumentos en sus costos por la suba del dólar.

En el caso del sector metalúrgico, José Luis Ammaturo, secretario general de CAMIMA, indicó que aunque sus insumos están dolarizados, no hubo traslado a precios: “Al contrario, bajaron un poco para mejorar la competitividad”. Además, destacó que el salto del dólar redujo el costo laboral en dólares, algo que favorece la competitividad exportadora.

Finalmente, el fundador y CEO de EdelflexMiguel Harutiunian, opinó que la reciente suba del dólar no fue planificada por el Gobierno y eso genera incertidumbre. “Un salto brusco nunca es bueno, pero ojalá puedan controlarlo. La cadena de valor está muy dolarizada y es inevitable que afecte a la inflación”, sostuvo.

En resumen, el sector industrial argentino atraviesa un momento de alta tensión, con costos dolarizados, energía cara y un dólar volátil que ya empezó a reflejarse en las listas de precios. La pregunta es cuán rápido y en qué magnitud se trasladará ese impacto al consumidor final.