La inflación en la Ciudad de Buenos Aires volvió a mostrar una aceleración por cuarto mes consecutivo y alcanzó el 2,7% en diciembre, según informó este viernes el Instituto de Estadística y Censos de la Ciudad de Buenos Aires(IDECBA). Con este resultado, el índice de precios acumuló un 31,8% a lo largo de 2025, consolidando una clara tendencia al alza en el tramo final del año.
El dato de diciembre confirma el cambio de ritmo que se viene observando desde septiembre, con aumentos sostenidos que impactan especialmente en rubros vinculados al consumo cotidiano y a los servicios.
Los rubros que más presionaron los precios
La suba del nivel general estuvo impulsada principalmente por Transporte, Restaurantes y hoteles, Alimentos y bebidas no alcohólicas y Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, que en conjunto aportaron 1,91 puntos porcentuales al incremento mensual del IPCBA.
En el detalle por tipo de bienes y servicios, los bienes aumentaron 2,5%, mientras que los servicios treparon 2,7%. Los precios regulados mostraron una suba más marcada, del 3,2%, y el resto del índice avanzó 2,8%. En contrapartida, los precios estacionales registraron una baja del 0,5%.
Transporte y gastronomía, a la cabeza
El rubro que más aumentó fue Transporte, con un alza del 5,5%, que explicó 0,59 puntos porcentuales de la inflación del mes. El incremento respondió principalmente a las actualizaciones en combustibles y lubricantes, los ajustes en el boleto de colectivo urbano, y también a subas en automóviles y pasajes aéreos.
En tanto, Restaurantes y hoteles registró una suba del 4,3%, con una incidencia de 0,48 puntos porcentuales, explicada por los mayores precios de los alimentos preparados en bares, restaurantes y casas de comidas, un rubro especialmente sensible en un contexto de fin de año y mayor demanda.
Una señal de alerta para 2026
El cierre inflacionario de 2025 en la Ciudad de Buenos Aires deja un punto de partida complejo para 2026. La persistencia de aumentos en servicios, transporte y gastronomía anticipa presiones adicionales sobre el costo de vida, en un escenario donde la desaceleración de precios aún no logra consolidarse en el distrito con mayor nivel de ingresos del país.
