Milei denunció una red de “espías disfrazados de periodistas” tras la difusión de nuevos audios

El presidente Javier Milei reaccionó este martes a la aparición de nuevas grabaciones atribuidas a su hermana y secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y apuntó contra los medios de comunicación al sostener que existen “espías que se disfrazan de periodistas”.

“A cada paso sigue quedando en claro la red de espionaje ilegal de la que un grupo de periodistas ha sido parte. Estos espías que se disfrazan de ‘periodistas’ quieren desviar la atención del tema real. No están por encima de la ley. Se creen impunes y no lo son. Fin”, escribió el mandatario en su cuenta de X.

La reacción presidencial se produjo después de que un canal de streaming de Uruguay difundiera un nuevo audio, cuya reproducción y publicación se encuentra prohibida en la Argentina por orden del juez federal Alejandro Maraniello.

Apoyos y denuncias

Milei replicó un mensaje del presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, quien aseguró que, “en el hipotético caso de que fuera real, el audio habría sido grabado de manera ilegal en la Presidencia de la Cámara”. Para el legislador, se trata de un intento de desestabilización política en plena campaña electoral en la provincia de Buenos Aires.

La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, también intervino en el debate y confirmó que los audios fueron grabados en el Congreso: “Otro poder del Estado democrático violado”. Bullrich denunció que se trata de “espionaje ilegal planificado y concertado en todas sus etapas”, y advirtió que el Gobierno ampliará la denuncia judicial.

En tanto, el vocero presidencial Manuel Adorni agregó: “Hicieron espionaje político y lo ocultaron durante meses para difundirlo en plena campaña electoral. La diferencia es clara: nosotros nos reunimos para construir, ellos espían para desestabilizar”.

El trasfondo

La filtración de audios que involucran a Karina Milei y a otros funcionarios aparece en medio de denuncias de corrupción que golpean a la gestión libertaria y en la antesala de las elecciones en la provincia de Buenos Aires. Para la Casa Rosada, se trata de una maniobra deliberada para desgastar al oficialismo.

Por su parte, dirigentes opositores cuestionan la estrategia de victimización del Gobierno y reclaman garantías institucionales frente a lo que consideran un escenario de creciente fragilidad política.