Ola de protestas en Alaska contra la visita de Putin en vísperas de la cumbre con Trump

Cientos de manifestantes se movilizaron en Anchorage para rechazar la llegada del presidente ruso, acusado de crímenes de guerra, y expresar su apoyo a Ucrania a horas del encuentro con Donald Trump.

Anchorage, la ciudad más poblada de Alaska, fue escenario este jueves de una masiva protesta contra la visita del presidente ruso, Vladímir Putin, quien este viernes se reunirá con el mandatario estadounidense, Donald Trump, en la primera cumbre entre ambos desde 2019.

Según los organizadores, alrededor de 500 personas participaron de la manifestación en el centro de la ciudad, portando banderas ucranianas, girasoles y carteles con mensajes como “No queremos criminales de guerra en Alaska” y “Alaska está con Ucrania”.

“Putin es un criminal de guerra y no le deberíamos estar dando la bienvenida a nuestro país y mucho menos a Alaska”, afirmó Rachel Coney, en referencia a la orden de arresto que pesa sobre el líder ruso emitida por la Corte Penal Internacional.

Marie Allen Lambert, residente local, sostuvo que “esta es la concentración más grande que hemos visto hasta ahora” y subrayó que para los habitantes de Alaska la llegada de Putin no es motivo de celebración.

La visita es histórica: es la primera vez que un presidente ruso pisa Alaska, territorio que perteneció a la Rusia imperial hasta su venta a Estados Unidos en 1867. La cumbre tendrá lugar en la base aérea de Elmendorf-Richardson, un enclave estratégico de vigilancia militar en el Ártico.

Trump ha moderado las expectativas sobre el encuentro, reconociendo que “obtener la paz en Ucrania es más difícil de lo que pensaba”, aunque se propone al menos conseguir un alto el fuego con la participación del presidente ucraniano, Volodimir Zelensky. Sin embargo, muchos manifestantes desconfían de sus intenciones.

“Trump no se merece ningún premio Nobel de la Paz. No tiene el interés de los ucranianos en mente”, afirmó Coney, mientras que Lambert advirtió que “es todo un show, sabemos que piensa como él”.

La protesta se desarrolló bajo un fuerte operativo de seguridad y dejó en claro que, para una parte de la población de Anchorage, tanto Putin como Trump generan un profundo rechazo en el contexto de la guerra en Ucrania.