Trump defendió el despliegue de submarinos nucleares a Rusia y criticó a Medvédev: “Seamos cautelosos, porque es la amenaza definitiva”

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a tensar el escenario internacional al justificar el reciente despliegue de submarinos nucleares en la región cercana a Rusia. La medida fue anunciada como una respuesta directa a las declaraciones del exmandatario ruso Dmitri Medvédev, actual vicepresidente del Consejo de Seguridad de la Federación Rusa, quien había advertido sobre un posible conflicto con Washington por su postura frente a la guerra en Ucrania.

“Un expresidente de Rusia, Medvédev, dijo cosas muy malas al hablar de energía nuclear. Y cuando se menciona la palabra nuclear, me pongo a pensar: ‘Seamos cautelosos, porque es la amenaza definitiva’. No debería haberlo dicho. Es un bocazas”, afirmó Trump en una entrevista con la cadena Newsmax, emitida este sábado.

Trump confirmó que la decisión de enviar dos submarinos nucleares se tomó como parte de una estrategia preventiva. “Siempre queremos estar preparados. Por eso he enviado dos submarinos nucleares a la región. Solo quiero asegurarme de que sus palabras sean solo palabras y nada más”, señaló el mandatario estadounidense.

La reacción de Trump se produjo luego de que Medvédev criticara públicamente el ultimátum lanzado desde la Casa Blanca, que establecía un plazo de diez días para que Moscú acepte una tregua en el conflicto con Ucrania. El dirigente ruso calificó esa presión como una provocación peligrosa: “Trump está jugando al juego de los ultimátum con Rusia: 50 o 10 días… Él debería recordar que Rusia no es ni Israel ni Irán. Cada nuevo ultimátum es un paso hacia la guerra, no con Ucrania, sino con Estados Unidos”, escribió en su cuenta de X (ex Twitter).

Aunque Trump no especificó si los submarinos desplegados están propulsados por energía nuclear o equipados con misiles nucleares, dejó en claro que la acción forma parte del sistema de disuasión estratégica de Estados Unidos. Washington mantiene un programa constante de patrullas con submarinos balísticos como parte de su tríada nuclear —fuerzas de ataque nucleares basadas en tierra, mar y aire— para garantizar su capacidad de respuesta ante amenazas globales.

Este nuevo cruce verbal entre Washington y Moscú se da en un contexto de creciente tensión geopolítica y de persistente estancamiento diplomático en torno a la guerra en Ucrania. El presidente Trump ha endurecido su discurso hacia el Kremlin, mientras la Casa Blanca mantiene en secreto la ubicación exacta de los submarinos enviados como señal de alerta.