La Justicia emitió una orden de captura nacional e internacional contra Micaela Carla Palmisano, una mujer de 34 años acusada de formar parte de la banda conocida como los “Caranchos top”, dedicada a estafar a compañías de seguros mediante siniestros falsos. La organización era liderada por el abogado Matías Giovanelli, quien fue detenido días atrás tras entregarse voluntariamente junto a su defensor.
Palmisano, que se hacía llamar “Noelia” en redes sociales, tenía un rol clave en la estructura: reclutaba prestanombrespara utilizar sus datos personales a cambio de dinero y montar denuncias falsas de accidentes. Según la investigación, promocionaba las maniobras delictivas a través de sus estados de WhatsApp, mostrando capturas de transferencias y prometiendo ganancias rápidas por colaborar.
Reclutamiento por redes y promoción de estafas
La mujer, que trabajó como operadora telefónica y cobranzas, y que figura como estudiante universitaria en LinkedIn, no fue localizada por la DDI de Morón cuando se ordenó su arresto en San Miguel. Tras la detención de Giovanelli y otros integrantes del grupo, pasó a estar prófuga.
Las pruebas en su contra indican que Palmisano ofrecía hasta $300.000 por aportar datos de motos y $200.000 por vehículos, con el objetivo de simular accidentes. Luego, los datos eran utilizados por abogados y médicos para armar denuncias falsas y cobrar indemnizaciones.
La jueza de Garantías Karina De Luca rechazó una eximición de prisión solicitada por su abogada, presentada fuera de tiempo. La causa, llevada adelante por los fiscales Claudio Oviedo y Marisa Monti de la UFI N°5 de Morón, incluye al menos cinco hechos de estafa en grado de tentativa.
Un error que la dejó al descubierto
Uno de los elementos clave que permitió identificar a Palmisano fue la denuncia de un militar retirado que buscaba asesoramiento para un trámite y terminó contactándose con «Noelia» a través de una red social. Al observar sus publicaciones y transferencias en WhatsApp, el denunciante sospechó de la actividad y comenzó a reunir pruebas.
En una conversación, “Noelia” le envió por error un audio dirigido a “Mica”, en el que un hombre, presuntamente su jefe, explicaba el funcionamiento del fraude: videollamadas con médicos falsos, relatos prearmados y certificados médicos truchos. “No tienen que ir al médico, nosotros nos encargamos de esa parte”, decía el audio.
Red de abogados y profesionales implicados
Además de Giovanelli, el caso involucra a varios profesionales. La jueza De Luca también denegó la excarcelación de los abogados Susana Alejandra Beatriz Lucas y Juan Carlos Cavallo, y de la médica Ariana Frank, acusada de emitir los certificados falsos. Otro abogado, Reynaldo Antonio Falcone, de 81 años, también está prófugo.
La banda utilizaba las redes sociales y canales de mensajería para captar víctimas y prestanombres. En los chats y audios se explicaba cómo simular lesiones, presentarse ante aseguradoras con documentación apócrifa y obtener pagos por accidentes inexistentes.
La causa sigue abierta, y la Justicia avanza en desarticular toda la red, mientras continúa la búsqueda de Palmisano y otros implicados.
