El ascenso y caída de “El Mencho”, el narco que convirtió al CJNG en una potencia global

La muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, representa uno de los golpes más significativos contra el narcotráfico mexicano en la última década. El líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) fue abatido el 22 de febrero durante un operativo militar en Jalisco que contó con apoyo de inteligencia internacional, incluida colaboración de Estados Unidos.

Con 59 años y una recompensa de 15 millones de dólares ofrecida por Washington, Oseguera era considerado uno de los capos más buscados del mundo, especialmente por su rol central en el tráfico de fentanilo hacia territorio estadounidense.


De origen humilde a jefe criminal

Nacido el 17 de julio de 1966 en Aguililla, Michoacán, creció en un entorno de extrema precariedad. En su juventud trabajó en plantaciones agrícolas y luego emigró a Estados Unidos, donde fue detenido por tráfico de heroína y posteriormente deportado.

De regreso en México, se integró al Cártel del Milenio y escaló posiciones hasta convertirse en jefe de seguridad. Tras la caída de líderes del narcotráfico, fundó el CJNG, organización que en pocos años se consolidó como una de las más violentas y con mayor expansión territorial.


El cartel que desafió al Estado

Bajo su liderazgo, el CJNG se distinguió por su brutalidad y poder de fuego. En 2015 derribó un helicóptero militar con un lanzacohetes RPG, un hecho que marcó un antes y un después en la confrontación con el Estado mexicano.

El grupo diversificó sus actividades: tráfico de drogas sintéticas —especialmente fentanilo—, extorsión, robo de combustible, trata de personas y redes financieras internacionales. El Departamento de Estado de EE.UU. lo calificó como organización criminal transnacional con presencia en Europa, Asia y Oceanía.


Un perfil bajo y estructura familiar

A diferencia de otros capos, “El Mencho” mantuvo bajo perfil mediático. Existían pocas fotografías recientes suyas y durante años logró evadir la captura.

Su esposa, Rosalinda González Valencia, fue señalada por presuntos vínculos con la estructura financiera del cartel. Su hijo, Rubén Oseguera González, alias “El Menchito”, fue condenado a cadena perpetua en Estados Unidos.

La estructura del CJNG combinaba células descentralizadas con una red familiar que sostenía el control estratégico.


El operativo y las represalias

El operativo en Tapalpa fue resultado de meses de inteligencia y cooperación bilateral. Tras resultar gravemente herido en el enfrentamiento, murió bajo custodia.

La noticia desató una inmediata ola de represalias: bloqueos, incendios, ataques armados y suspensión de actividades en varios estados. Se registraron al menos 14 muertos y decenas de detenidos.

Desde Washington, funcionarios destacaron la cooperación internacional en la lucha contra el fentanilo, mientras que la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum llamó a la calma y subrayó la soberanía del país.


Un vacío con consecuencias inciertas

Especialistas en seguridad advierten que la muerte de “El Mencho” podría fragmentar al CJNG y generar disputas internas por el liderazgo, lo que podría traducirse en nuevos episodios de violencia.

El desafío ahora para México será evitar que el vacío de poder derive en una escalada prolongada, como ocurrió tras la caída de otros grandes capos del narcotráfico.