El pan aumentó 12% en la provincia de Buenos Aires y ya cuesta hasta $4.000 el kilo

La Cámara de Industriales Panaderos de la provincia de Buenos Aires (CIPAN) anunció un aumento del 12% en el precio del pan desde este lunes 6 de octubre. La suba se debe al incremento en el costo de la harina, los insumos básicos y los alquileres comerciales, factores que afectan directamente al funcionamiento de las panaderías bonaerenses.

Según las estimaciones de la entidad, el precio sugerido del kilo de pan se ubica actualmente entre $2.800 y $3.000 en los barrios, mientras que en las zonas céntricas oscila entre $3.000 y $4.000, dependiendo de la estructura de costos de cada local. Cada panadería podrá ajustar sus precios según su margen de rentabilidad y su ubicación.

El aumento no solo impactará en el pan común, sino también en el valor de facturas, panes especiales, masas preparadas y productos de bollería, que seguirán la misma tendencia de actualización.

Martín Pinto, directivo de CIPAN, explicó que la suba se origina principalmente en los aumentos recientes de la harina —que trepó un 12% en las últimas semanas— y de otras materias primas esenciales. “Los costos de producción no paran de subir y se vuelve imposible sostener los precios sin trasladar parte de ese incremento al público”, señaló.

Otro de los factores que empujaron el alza fue el incremento en los alquileres comerciales, que se dispararon tras la derogación de la ley que regulaba los contratos. “Muchos colegas tuvieron que renovar contratos con ajustes cada dos o tres meses, e incluso algunos cada mes. La situación se volvió crítica”, advirtió Pinto.

El dirigente panadero sostuvo que las condiciones actuales hacen “insostenible mantener los precios anteriores” y que el sector atraviesa una etapa de fuerte presión financiera.

De acuerdo con un informe de la consultora LCG, en la tercera semana de septiembre la inflación en el rubro “productos de panificación, cereales y pastas” fue del 5,2%, y aunque en la semana siguiente mostró una leve baja del 0,3%, volvió a subir un 3,2% en los primeros días de octubre, reflejando la presión inflacionaria que enfrenta el sector alimenticio.