Fuerte congestión aérea en Aeroparque por demoras de hasta seis horas

Una jornada caótica se vive este viernes en el Aeroparque Internacional Jorge Newbery, donde casi 30 vuelos presentan demoras que van desde las dos hasta las seis horas. La situación generó enojo y reclamos entre los pasajeros, que denunciaron falta de información clara por parte de las aerolíneas.

Los inconvenientes comenzaron durante la madrugada y se extendieron a lo largo de la mañana, afectando tanto a vuelos nacionales como internacionales. Las compañías más comprometidas son Flybondi y Aerolíneas Argentinas, con servicios hacia distintos puntos del país y del exterior.

Uno de los retrasos más extensos fue el del vuelo FO 5950 de Flybondi con destino a Florianópolis, que debía despegar a las 00.40 y terminó partiendo recién a las 7.23, con casi siete horas de demora.

Durante las primeras horas del día se registraron atrasos menores, pero con el correr de la mañana la situación se agravó. Un vuelo de Aerolíneas Argentinas hacia Santiago de Chile, previsto para las 6.40, despegó a las 7.18, mientras que otro con destino a Iguazú, programado para las 7.00, partió recién a las 8.52.

Vuelos más afectados

Según el tablero oficial del aeropuerto, hasta el mediodía se registraban las siguientes demoras destacadas:

  • Flybondi a Jujuy (AR 5182): de 9.55 a 11.20.
  • Aerolíneas Argentinas a Ushuaia (AR 1874): de 10.50 a 13.20.
  • Aerolíneas Argentinas a Córdoba (AR 1526): de 10.55 a 11.50.
  • Flybondi a Posadas (FO 5092): de 11.25 a 13.25.
  • Flybondi a Bariloche (FO 5233): de 11.55 a 18.05.
  • Aerolíneas Argentinas a Rosario (AR 1716): de 12.25 a 14.30.
  • Aerolíneas Argentinas a Florianópolis (AR 1218): de 13.00 a 14.15.
  • Aerolíneas Argentinas a San Martín de los Andes (AR 1658): de 13.15 a 15.30.

Por la tarde, continuaban reportándose retrasos en vuelos con destino a Río de Janeiro, Mendoza, Bariloche, San Martín de los Andes, Santiago del Estero, Iguazú, El Calafate, San Pablo, Ushuaia y Córdoba.

Hasta el cierre de esta nota, no se había difundido información oficial sobre las causas que originaron las demoras. Mientras tanto, la terminal aérea permanecía colmada de pasajeros que aguardaban reprogramaciones y respuestas, en una de las jornadas más complicadas del inicio del año.